Úsalo o piérdelo: los especialistas de la piel en el Reino Unido convierten el desperdicio en algo de valor

Los especialistas de la piel en el Reino Unido convierten el desperdicio en algo de valor

Úsalo o piérdelo: los especialistas de la piel en el Reino Unido convierten el desperdicio en algo de valor

¿Cuántas industrias pueden decir que desvían 4.5 millones de toneladas métricas de desperdicio potencial de los rellenos sanitarios al año [1]? ¿Cuántas pueden presumir la conversión de materiales no deseados a productos estilizados, duraderos que adornen las pasarelas y algunos de los edificios más prestigiosos y hogares más lujosos del mundo? La industria de la piel puede – una industria que es mucho más sostenible de lo que se piensa. No mata en nombre de su arte, sino que reutiliza de manera creativa las pieles de los animales que de lo contrario serían desechadas. Para que tengamos una percepción de este proceso inherentemente sostenible, platicamos con tres especialistas de la piel que convierten el desperdicio de las industrias cárnica y lechera en cosas de valor.

           

Cero desperdicio

“Nosotros no creemos en el desperdicio”, dice Nicholas Muirhead, director general conjunto del Grupo Escocés de la Piel (The Scottish Leather Group), según se dice, es el mayor fabricante de piel del Reino Unido. Si has volado a los Emiratos, viajado en un yate Princess o te has dado una vuelta en un Aston Martin, es posible que hayas experimentado (o te hayas sentado en) artesanías de la compañía. La misión del Grupo es asegurar que se rescaten las pieles de los animales que no se utilizan en la industria cárnica, que sean reutilizadas, reprocesadas y se conviertan de manera creativa en piel de lujo de alta calidad, evitando de lo contrario un importante impacto ambiental de esas pieles que se dejan en descomposición en los vertederos.

“El Grupo Escocés de la Piel por sí solo evita que hasta 100 toneladas métricas diarias de pieles vacunas sean tiradas en los vertederos. Eso equivale muy por encima del peso de 2,300 autobuses de dos pisos, por año,” dice Muirhead.

La compañía, que dice producir la piel con la menor huella de carbono en el mundo, obtiene su piel de manera local como parte de su compromiso con la sostenibilidad y con la reducción de su huella de carbono.

Este compromiso se remonta al año de 2003, cuando el Grupo lanzó por primera vez su estrategia de cero tolerancia, con el objetivo de lograr cero huella de carbón integrada y de enviar cero desperdicios del proceso de manufactura al vertedero para el 2025. ¿Va por buen camino para cumplir con su meta? De acuerdo con la información de 2020, ya se ha recortado el desperdicio a vertederos en un 81%, gracias a las medidas de los innovadores métodos de curtiduría y del reciclamiento de su agua de desperdicio que regresa a producción. Y se espera lograr su meta antes del 2025 mediante la inversión en capacidad en su única planta térmica y la total utilización de calor renovable.

Proteger nuestros mares

La diseñadora de bolsas de mano y accesorios sostenibles Tatum Diamond comparte la intención del Grupo Escocés de la Piel de eliminar el desperdicio, pero de una manera diferente. Su negocio está arraigado en su pasión por el océano y en su compromiso con la protección de la vida marina, reduciendo el desperdicio de plásticos.

Esa es una de las razones por las que ella utiliza piel que es un material resistente y durable, para crear productos versátiles que la gente usa para toda ocasión, ya sea que saquen a pasear al perro o vayan a comer a un restaurante, y que los quieran mantener por siempre. También es significativo el hecho de que esta piel sea un derivado de las industrias cárnicas y lecheras.

“La mayor parte de la piel, aquella que en realidad no usamos – los cueros mismos – terminan en el relleno sanitario en lugar de ser usados para crear bolsas, zapatos y chamarras,” dice ella, “En cambio, creamos productos nuevos que están perjudicando al medio ambiente.”

Para Tatum, el uso de piel vegana o PU (poliuretano) simplemente no se ajusta a su filosofía. Esto es porque están hechos con petróleo crudo, y finalmente termina siendo desperdicio en el fondo del mar, dañando a los animales que intentan comerlos.

“No quiero que desperdiciemos lo que ya tenemos,” dice. Estas no son solo palabras vacías. Tatum se asegura de que cada una de las piezas de la piel sea usada – aun incluyendo los pequeños recortes se conviertan en aretes.

Úselo o piérdalo

El reconocido diseñador de piel, Bill Amberg, fundador del epónimo Bill Amberg Studio y la persona detrás de las originales bolsas Paul Smith, cree que tenemos una elección muy simple: “usar los cueros de animales que sean criados o sacrificados por su carne o permitir que estos materiales se quemen o sean enviados al relleno sanitario.”

Amberg decide usar en lugar de perder este valioso recurso para bolsas y accesorios, mobiliario e interiores. Su icónico maletín llamado “Rocket Bag” es parte de la colección permanente en V&A de Londres y en el Museo Metropolitano de Arte de Nueva York, aunque su artesanía también puede ser admirada en la Academia Real de Artes, en Harrods y hasta en la Abadía de Westminster. Si visita las galerías superiores de la Abadía, no podrá dejar de ver las dramáticas cortinas personalizadas de piel, diseñadas para proporcionar un telón de fondo y protección contra los rayos UV de los preciosos objetos que se muestran. ¡Las cortinas eran tan grandes y pesadas que Amberg y su equipo tuvieron que usar técnicas y equipos generalmente usados en la fabricación de velas de yates!

Cuando se le preguntó por qué decidió usar la piel en lugar de otras alternativas como la piel vegana o imitación de piel, dijo que son “menos resistentes, más difíciles de reparar y, en nuestra opinión, considerablemente menos hermosas. Estos materiales con frecuencia se caracterizan por contar con una corta vida útil y cientos de años en el relleno sanitario; sin mencionar el impacto ambiental de su producción.”

Aunque algunos de los plásticos son vitales para la moderna existencia humana, Bill Amberg está muy convencido de que deben ser tratados como recursos valiosos y limitados, en lugar de ser usados para imitar la piel, “un material que es ampliamente superior, y un derivado de la industria alimenticia.”

Nueva oportunidad para mejorar la vida

En muchos sentidos, la producción de piel es el paso final de la reutilización, y convierte en tesoro la basura de la industria. Y los maestros artesanos se enorgullecen de dar nueva vida a los materiales que de otra forma serían desechados. Como diseñadora de bolsas de mano Tatum Diamond lo describe, “Existe una rara y poderosa belleza en poder tomar aquello que ha sido desechado o rechazado y darle vida nueva.”

Entonces, qué será: ¿4.5 millones de toneladas métricas de rellenos sanitarios y las emisiones de gas invernadero asociadas o toda una vida de hermosas bolsas, zapatos, cinturones, chamarras, tapicería e interiores?

Por Stephen Sothmann

[1] Esto se basa en los datos del Consejo Norteamericano de la Piel y el Cuero